Me he sentado, tratando de combatir mi desesperación escribiendo estas líneas en mi cuaderno. No he visto a nadie desde que salí esta mañana y eso no es buen síntoma. No lo es. Quizá una opción sería adentrarme en los escombros y buscar un sótano o un garaje que estén protegidos. No acabo de adivinar dónde estoy ni qué sitio es éste. Intento pensar en las horas que llevo caminadas, pero no tengo equivalente, no tengo referencias previas para comparar. Sólo veo edificios arrasados, coches destrozados, algún barco calcinado varado en la playa.
Me he levantado apresuradamente, temblando y culpándome por haber perdido unos minutos preciosos de búsqueda, y he echado a correr hacia unos acantilados de roca que veía al final de la playa.
Al llegar allí ya sabía que mi suerte había cambiado, para bien o para mal. Me he encontrado al pie de una escalera, no sé muy bien si recientemente construida o superviviente del desastre. Los escalones se adentraban en la roca y al final, en lo alto, en algún lugar que no veía desde abajo, se escuchaban varias voces tranquilas.
-¡Hola! –he gritado, sin atreverme a dar el primer paso escaleras arriba.
Las voces han cesado de inmediato. He esperado cerca de un minuto hasta que he visto aparecer un cañón de escopeta y, poco a poco, las manos que lo sostenían, la cara que me miraba desconfiada.
-¿Qué quieres?
Era una chica, con cara de pocos amigos, pero quizá no tan marcada como la que hubiese tenido yo en su lugar.
-Busco refugio para pasar la noche. Mañana seguiré mi camino.
-¿De dónde vienes?
Pero no me ha dado tiempo a contestar. Un hombre ha aparecido detrás de la chica y me ha hecho un gesto con la cabeza invitándome a subir, un segundo antes de que volviese a desaparecer. La chica le ha mirado sorprendida, sin dejar de apuntarme, y he visto cómo le pedía una explicación con la mirada. Entonces ha bajado el arma, me ha mirado con orgullo herido y la he perdido también de vista.
Me he apresurado escaleras arriba, dando gracias por saber que viviré, al menos, un día más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario