martes, 17 de febrero de 2009

XVI. Expedición

El resultado de la votación ha sido claro: 4 personas a favor de quedarnos y 8 que están de acuerdo con irnos.

El tema de hacia dónde dirigirnos también ha sido controvertido, pero finalmente se ha llegado a un consenso. Una parte del grupo quería establecerse en la costa, mientras que los demás preferían una localización interior, lo más escondida posible. En plena discusión, Miquel ha recordado que en Pals, en plena Costa Brava, había una instalación del ejército, con lo que hemos supuesto que podría tener un subsuelo bien protegido, con almacenes o algún otro tipo de instalaciones. Creo que las palabras “Costa Brava” han hecho efecto en el buen ánimo del grupo y todos han considerado que sería buena idea ir hacia el norte. Si los tres informadores venían de Girona, quizá sería posible llegar hasta la costa sin demasiados sobresaltos.

Así pues, lo primero que hemos hecho es designar un grupo que partirá mañana mismo en busca de un refugio que esté a menos de medio día de nuestro túnel. Luego, habrá que buscar un segundo enlace y avanzar con sumo cuidado. De momento, será importante encontrar el primero y tratar de que el transporte de todo lo necesario no comporte demasiados problemas. En cualquier caso, supongo que podremos encontrar agua y alimentos de camino, tal como hemos hecho hasta ahora en las calles de la ciudad.

Prácticamente todos nos hemos ofrecido voluntarios para salir a explorar, pero al final iremos David II, Pau y yo. Los demás deberán esperar en la estación a que volvamos, reforzando la vigilancia también durante el día y procurando salir al exterior sólo lo imprescindible.

Esta noche no tengo guardia, ni tampoco Claudia, así que hemos decidido compartir las horas de oscuridad para tratar de rescatar pequeñas cápsulas de normalidad. Me gusta Claudia, pero no puedo dejar de pensar que en otras circunstancias seguramente ni siquiera nos hubiésemos llegado a conocer. ¿Por qué me eligió a mí el día que vino a sentarse a mi lado? Me hago esta pregunta y al momento me parece del todo innecesaria, ya que lo importante es que cuando escucho su respiración cerca, el ruido de arriba se diluye un poco, junto con mis miedos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario